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Piñatas De Unicornio

Estas adorables piñatas de unicornio harán las delicias de tus invitados y agregarán un toque dulce a tu celebración.

Las piñatas de unicornio son una idea genial para agregar diversión a la entrega de dulces y caramelos en la fiesta de cumpleaños de un niño o niña. Con esta vibrante selección de piñatas de unicornio seguro que conseguirás satisfacer de una forma muy divertida la afición de tus hijos por los unicornios.

¡Una piñata es perfecta para cualquier ocasión especial, desde fiestas infantiles hasta aniversarios!

¿Porqué comprar piñatas de unicornio?

La fiesta de un niño generalmente está incompleta sin dulces y ¿qué mejor manera hay de regalar los dulces que utilizando una piñata? Un hermoso unicornio será el centro de atención de una fiesta mágica con sus brillantes volantes, su reluciente cuerno, sus coloridas crines y su graciosa cola.

Niños jugando con piñata de unicornio

Con una linda piñata de unicornio tienes el éxito garantizado en cualquier celebración. Llénala con caramelos, golosinas, confeti o cualquier otra cosa que induzca la felicidad para un momento lleno de diversión. Es adecuada para todas las edades, pero sobre todo es perfecta para niños. Una piñata de papel siempre es un gran éxito en cualquier fiesta de cumpleaños, ¡consigue la tuya hoy!

Golpear una piñata es una actividad divertida para niños y adultos. Puedes colgar fácilmente una piñata de un árbol, en un patio o alquilar un trípode de piñata si deseas tener más control sobre la ubicación exacta de la piñata. Para suspender la piñata, usa una cuerda o haz tu propio gancho de alambre. Un piñata de unicornio dará vida a tu fiesta y hará las delicias de los más pequeños.

El origen de las piñatas

Se cree que el origen de la piñata se remonta a hace más de 700 años a Asia. Marco Polo descubrió figuras chinas de vacas, bueyes o incluso búfalos, cubiertos con papel de colores y adornados con arneses que se utilizaban para saludar el año nuevo. Después de romperlas con palos, los trozos se quemaban y la gente recogía las cenizas para tener buena suerte durante todo el año.

En el siglo XIV, la costumbre se importó primero a Italia y luego a España y se adaptó para la celebración de la Cuaresma. La palabra italiana pignatta, que se traduce como vasija de barro, es la etimología más probable de la palabra, ya que las piñatas originales se hacía en arcilla.

El baile de piñata

Cuando la costumbre se extendió a España, el primer domingo de Cuaresma se convirtió en una fiesta llamada «Baile de la piñata». Los españoles usaban un recipiente de arcilla llamado «la olla». Al principio, «la olla» no estaba decorada. Más tarde, se agregaron cintas y papel con flecos alrededor de la olla.

Al llegar los primeros misioneros españoles a América se dieron cuenta de que la población indígena tenía una tradición similar. Los aztecas llenaban una jarra de arcilla con ofrendas y la decoraban con plumas de colores. Esa jarra la rompían para celebrar el cumpleaños del dios azteca de la guerra, Huitzilopochtli. Cuando se rompían las piñatas, los tesoros caían a los pies del dios como una ofrenda.

Los misioneros españoles usaron esta tradición preexistente para inculcar una conversión religiosa. Cubrieron la olla tradicional con papel de color, dándole una apariencia extraordinaria.

Piñata siete puntas

La forma tradicional de la piñata era la de una estrella de siete puntas, que simbolizaban los siete pecados capitales. La ruptura de la piñata simbolizaba el triunfo del bien sobre el mal. Dentro de la piñata había dulces y frutas que representaban la tentación contra la riqueza y los placeres terrenales. Los participantes llevaban los ojos vendados en representación de una prueba de fe.